Recordando A Mario Benedetti
El grupo literario Babandí estaba en deuda con Don Mario Benedetti, ante su sensible fallecimiento. Hemos querido brindarle un homenaje, a través de un sencillo poema escrito por el poeta Daniel Ruiz. El poema titulado A Mario, resalta en letras italicas algunas frases que constituyen parte de su acervo literario, frases que forman parte del código discursivo de Mario y que permiten darle fuerza, vitalidad y posibilita acercarnos de alguna manera a su obra.
A Mario Benedetti
Desde el alma
te digo adiós
tu cuerpo cansado
te abandonó.
Mario,
te prefija el Mar
ora en silencio las aguas del río,
mientras el amor espuma la orilla
donde ronda tu palabra,
mirando el ocaso
de tu cuerpo inmóvil.
El ceibo te obsequia sus flores,
el hornero canta su réquiem
al paso del viento,
y una mujer desnuda en lo oscuro
improvisa una rima.
Con tu partida yo no contemplo
el horizonte neutro,
tu compinche de la muerte
aguardó impaciente por ti,
tú saldo quedó en cero
pero tus libros son un
manantial entre rocas
en la espera que una tarde
cualquiera
se acerquen y se miren,
se miren al mirarte.
Después de todo
la muerte es solo
un síntoma de que hubo vida.
Hoy eres una montaña
de cumbres repetidas,
ya no hablaremos de tus
estados de ánimo
si no de tus estados
de admiración.
Poeta, cuentista y novelista
en fin escritor
con sus manos de alfarero,
gracias por el fuego
de tus palabras
y versos,
que encendieron
las páginas blancas
de tus libros
para una eternidad
tan provisoria
que hasta el orgullo
se le vuelve tierno
y el corazón profético.
Daniel Ruiz
A continuación mostramos algunos poemas magistrales escrito por la excelsa pluma de este escritor universal alfarero de la palabra.
Desde el Alma
Hermano cuerpo estás cansado
desde el cerebro a la misericordia
del paladar al valle del deseo
cuando me dices / alma ayúdame
siento que me conmuevo hasta el agobio
que el mismísimo aire es vulnerable
hermano cuerpo has trabajado
a músculo y a estómago y a nervios
a riñones y a bronquios y a diafragma
cuando me dices / alma ayúdame
sé que estás condenado / eres materia
y la materia tiende a desfibrarse
hermano cuerpo te conozco
fui huésped y anfitrión de tus dolores
modesta rampa de tu sexo ávido
cuando me pides / alma ayúdame
siento que el frío me envilece
que se me van la magia y la dulzura
hermano cuerpo eres fugaz
coyuntural efímero instantáneo
tras un jadeo acabarás inmóvil
y yo que normalmente soy la vida
me quedaré abrazada a tus huesitos
incapaz de ser alma sin tus vísceras.
Si cuarenta mil niños sucumben diaramente
en el purgatorio del hambre y de la sed
si la tortura de los pobres cuerpos
envilece una a una a las almas
y si el poder se ufana de sus cuarentenas
o si los pobres de solemnidad
son cada vez menos solemnes y más pobres
ya es bastante grave
que un solo hombre
o una sola mujer
contemplen distraídos el horizonte neutro
pero en cambio es atroz
sencillamente atroz
si es la humanidad la que se encoge de hombros.
Cero
Mi saldo disminuye cada día
qué digo cada día
cada minuto cada
bocanada de aire
muevo mis dedos como si pudieran
atrapar o atraparme
pero mi saldo disminuye
muevo mis ojos como si pudieran
entender o entenderme
pero mi saldo disminuye
muevo mis pies cual si pudieran
acarrear o acarrearme
pero mi saldo disminuye
mi saldo disminuye cada día
qué digo cada día
cada minuto cada
bocanada de aire
y todo porque ese
compinche de la muerte
el cero
está esperando
Estados de animos
Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.
Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.
A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.
Una mujer desnuda y en lo oscuro
Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.
Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan.
Una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo.
Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte.




Comentarios sobre Recordando A Mario Benedetti
Saludos al Grupo Literario Babandía, desde Upata Octavo Paralelo les envío mi felicitación por su primer aniversario, mientras haya amor, libertad, justicia, naturaleza, palabra, siempre estará allí la poesía, expresión sublime, espiritual, del alma... Saludos a Daniel Ruiz, al doctor Sánchez, a Emilio y a todos por mantener vivo este proyecto, sin estridencia pero firme. Por cierto les escribí un pequeño comentantario en mi blog localizarlo por http://upatasuryocoima.obolog.com/comunicacion-patrimonios-comentando-ando-274096